HOY MADRE, QUIERO CONFESARME CONTIGO

 

Hoy madre quiero confesarme contigo

De este hijo que te ha herido

De este hijo mal nacido

Del que tanto tu has sufrido

 

Hoy mi vieja, hoy mi amor

De madre desconsolada

De madre ya marchitada

Hundida de dolor

 

Hoy mi vieja

Mi estrella que no supe apreciar

Hoy madrecita de mi alma, me quiero confesar

Del pecado que tuve, del pecado más criminal

 

Madre de mis entrañas

Madre de mi ser

Esposa del fracaso, anillo del sufrimiento,

Desdén del apaciguado, miedo del refugiado

 

Hoy mi vieja

Hoy yo me quiero confesar

Te he pegado, maltratado, robado y hundido

Te he vejado, te he mentido y lo más horrible, hasta te he escupido

 

Todo por el miserable dinero mezquino

Que como dicen, anda dos veces el camino

Dinero que compré

Dinero que gasté

 

Mi cuerpo sumido en temblores

Dolido de espasmos, e insufribles sudores

Con ansia, con desenfreno

Necesitaba la sustancia para sobrevivir, y no tenía con que comprarla.

 

He robado

He mendigado

Me he prostituido

Nunca he trabajado

 

Necesitaba sustancia para mi cuerpo

Necesitaba de dinero para pagarla

Y tú mi vieja

Fuiste mi refugio, que a fuerzas yo te quitaba de tu comer.

 

Madre, vieja, ¿existe un perdón para un hijo muy arrepentido?

Madre, mi vieja, mi hermosa dama de pelo blanco

Con surcos en su piel muy pronunciados

Con penas en tu alma, en tu corazón y ninguna sonrisa que contar

 

Madre, mi vieja, me estoy confesando

Muy deprimido

Muy asustado y arrepentido

Golpes en la cara de mi vieja

 

Me envalentoné contigo

Pegué al ser que me trajo al mundo

Te robe

Te vendí, en definitiva, te maté

 

Madre, mi vieja, y tu, a pesar de todo

Siempre me has defendido

Lo que una madre da a un hijo

Aunque este sea un mal nacido

 

Dicen que un hijo no es para una madre

Y una madre siempre es para un hijo.

Bella, hermosa, gentil, humana, frágil

Que rostro más frío tienes

 

Hoy, mi vieja

Tarde, he venido a pedirte perdón

Un perdón que no tiene consuelo

Mi alma se me ha roto

 

Hoy mi vieja, mi desconsuelo cabalga con peso

Mi vida es un espejo de maldades

De voces que oigo a lo lejos

¡¡Pegaste a tu madre!!.

 

Madre, mi vieja,

Ahora que estas ya en los cielos

Ahora que con tu rostro aun amoratado

Ya me llevan

 

Ahora madre, cumplo con la sociedad

Pero ¿quién me quita la pena de haber matado a una madre?

No hay más castigo que la voz interior

La voz que te dice, eres un gran asesino

 

Adiós madre

Adiós mi vieja de pelo blanco

Adiós mi vida, mi ser

Descansa en paz, junto al cristo que te vio nacer.